domingo, 1 de agosto de 2010

QUÉ PAGA EL PROFESIONAL INDEPENDIENTE

Tributos. Un profesional universitario que da sus servicios fuera de la relación de dependencia deberá pagar el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en el que obtiene una deducción ficta del 30% de los ingresos facturados o podrá optar por abonar el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE). La conveniencia de una u otra opción dependerá de cuánto facture mensualmente.
Impuestos que se deben tributar
1. El Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF)
2. Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE)
3. Impuesto al Patrimonio (IP)
4. Impuesto al Valor Agregado (IVA)
Cuando un profesional universitario con título habilitante brinda sus servicios fuera de la relación de dependencia, las rentas obtenidas se consideran "puras" de trabajo, ya sea que los servicios se presten en forma individual o societaria. En esta entrega haremos referencia a la prestación de servicios profesionales por parte de las unipersonales.
1. El IRPF grava, entre otras, las rentas obtenidas por personas físicas residentes por la prestación de servicios personales en el territorio uruguayo. Por lo tanto, si un profesional residente brinda servicios personales en territorio político uruguayo, deberá, en principio, tributar IRPF.
¿Cómo se paga éste? Primero que nada debe realizar anticipos bimestrales durante el año civil, en la misma fecha que realiza los anticipos de IVA. Para calcular los anticipos bimestrales se debe sumar el IRPF de cada mes del bimestre y restar las retenciones que le efectuaron en dicho período. El IRPF de cada mes resulta de deducir al IRPF Primario el IRPF de Deducciones.
El IRPF primario mensual se calcula aplicando la escala mensual de rentas al 70% de los ingresos facturados en el mes sin IVA, más las rentas de trabajo dependiente en el mes.
El IRPF de deducciones mensual se calcula aplicando la escala mensual de deducciones al total de las deducciones admitidas del mes, no sólo el ficto por hijo, la caja profesional, el fondo de solidaridad y el adicional si correspondiera, sino también los aportes personales a la seguridad social en caso que además de independiente fuera un trabajador dependiente.
Una vez calculado el IRPF de ambos meses, se suman, y se deducen las retenciones efectuadas por los responsables, tanto por trabajo dependiente como independiente.
Interesa recordar que la retención por trabajo independiente asciende al 7% de la facturación siempre que el profesional le hubiera facturado en el mes al responsable un importe mayor a 10.000 Unidades Indexadas (UI) sin IVA (aproximadamente $ 20.000).
Una vez obtenido el anticipo, debe tenerse presente que puede reducirse en un 5% si el profesional es parte de una sociedad conyugal o de un concubinato reconocido judicialmente (condiciones exigidas para poder liquidar como núcleo familiar), y uno de los integrantes el año anterior no fue contribuyente de IRPF por rentas de trabajo.
Dado que el IRPF es un impuesto anual, el profesional deberá presentar su declaración jurada anual al 31/12 por todas sus rentas de trabajo. Para ello deberá aplicarle la escala de rentas anual a la sumatoria de todas las rentas de trabajo y deducir el monto resultante de aplicar la escala de deducciones anual a la totalidad de las deducciones admitidas en el año.
En el momento de la presentación de la declaración jurada anual el profesional podrá optar por liquidar como núcleo familiar considerando las rentas de trabajo y las deducciones admitidas de ambos, y aplicando las escalas específicas a estos efectos.
2. Si bien el profesional en principio es contribuyente de IRPF por sus servicios, puede optar por tributar IRAE, tanto en forma real como ficta según su conveniencia.
Liquidar de forma real implica aplicar la tasa del impuesto (25%) al resultado fiscal. Tributar IRAE ficto, en términos simplificados, significa aplicar el 12% a la facturación sin IVA.
Haciendo un cálculo aproximado, hoy en día la opción por IRAE ficto resulta conveniente para los profesionales que facturan mensualmente un importe mayor a US$ 9.000 sin IVA. Sin embargo, debe considerarse que una vez efectuada la opción se deberá mantener por tres ejercicios.
Ahora bien, si al cierre de un ejercicio el profesional facturó honorarios sin IVA por un monto superior a 4.000.000 de UI (según la cotización de la UI al cierre del ejercicio), ya no es una opción tributar IRAE, sino que se vuelve obligatorio tributar este impuesto a partir del primer mes del ejercicio siguiente.
Ser contribuyente de IRAE -por opción o preceptivamente- trae aparejado el pago mensual de anticipos de IRAE.
Para el primer año los mismos se fijan como el 12% de la facturación mensual siempre que este monto sea mayor al anticipo de IRAE mínimo, sino se deberá abonar el mínimo. A partir del segundo año se comenzará a pagar el anticipo aplicando a los ingresos mensuales el coeficiente que surgió de la declaración jurada de IRAE del ejercicio anterior (IRAE/ingresos fiscales). En este caso también se deberá comparar con el mínimo y si no lo supera anticipar el mínimo.
3. Si el profesional tributa IRPF o IRAE por opción, deberá liquidar el impuesto al patrimonio según normas de persona física aplicando tasas progresivas al patrimonio fiscal que supere el mínimo no imponible. Si el profesional es casado y habita con su cónyuge bajo el mismo techo, tiene la posibilidad de liquidar todo su patrimonio como núcleo familiar.
Sin embargo, si tributa IRAE preceptivamente por superar el monto de ingresos mencionado, tributará el IP según las normas para personas jurídicas. Por el resto de su patrimonio deberá realizar una liquidación según normas de persona física, con el mínimo no imponible respectivo y las tasas progresivas, pudiendo liquidar como núcleo familiar.
4. Este impuesto grava los servicios profesionales prestados en Uruguay a la tasa básica de 22%, con algunas excepciones que están gravados a la mínima (10%) como ser los servicios relacionados con la salud. La liquidación del IVA consiste en restar al IVA Ventas (IVA sobre ingresos gravados), el IVA Compras asociado a ingresos gravados y de exportación. El IVA Compras que se puede deducir variará según el profesional sea contribuyente de IRPF o de IRAE.
Si es contribuyente de IRPF no podrá deducir el IVA compras de la adquisición de vehículos, ni de mobiliario y gastos personales. Sin embargo, si es contribuyente de IRAE podrá deducir el IVA Compras de todas las adquisiciones relacionadas con su profesión. La forma de pago del impuesto también depende de si el profesional es contribuyente de IRPF o de IRAE. Si es contribuyente de IRPF deberá abonar el impuesto cada dos meses, sin embargo si es contribuyente de IRAE deberá realizar su liquidación de IVA en forma mensual.
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